La historia de la mujer con el flujo de sangre. Relato no como fe sino como transferencia de energia

Este relato narra la curación instantánea de una mujer que había sufrido de hemorragias constantes durante 12 años, quien sanó al tocar con fe el borde del manto de Jesús en medio de una multitud.

Relato no como fe sino como transferencia de energia


Si analizamos este relato desde una perspectiva física o metafísica de transferencia de energía, la narrativa bíblica se transforma en una descripción casi científica de cómo interactúan dos sistemas energéticos con cargas e intensidades diferentes.

Aquí tienes la explicación del suceso bajo el modelo de la termodinámica, la física de campos y la resonancia:

1. El estado de los dos sistemas (Potenciales) La mujer como un sistema en déficit: Durante 12 años, el cuerpo de la mujer ha tenido una pérdida constante de vitalidad (sangre). En términos energéticos, ella representa un polo con un potencial extremadamente bajo, una zona de baja presión o un vacío que busca estabilidad (homeostasis).

Jesús como una fuente de alta carga: El relato describe a Jesús como una entidad saturada de "poder" (en griego original se usa la palabra dúnamis, de donde viene "dinamita" o "dinámico"). Él funciona como un generador de alta tensión o un condensador completamente cargado.

2. El contacto como un circuito cerrado En la física, la energía no fluye si no hay un medio de conducción o un circuito cerrado. La multitud rodeaba y "apretaba" a Jesús (ruido en el sistema), pero nadie generaba una conexión selectiva.

El acto de tocar el borde del manto funciona como el cierre de un circuito eléctrico. El manto actúa como el filamento conductor. Al haber una diferencia de potencial tan grande entre el emisor (Jesús) y el receptor (la mujer), la energía busca el equilibrio de forma natural y fluye instantáneamente hacia el punto de menor carga (la mujer).

3. La detección del "bajón de voltaje" El texto bíblico dice que Jesús “se dio cuenta de que había salido poder de él”.

En un sistema eléctrico, cuando se conecta una carga pesada a un generador, el generador experimenta una resistencia o una caída momentánea de voltaje debido al esfuerzo de transferir esa energía. Jesús detectó esa fluctuación en su propio campo energético; percibió el drenaje de su dúnamis.

4. La "fe" como sintonía o resonancia magnéticaSi muchas personas lo tocaban, ¿por qué solo ella activó la transferencia? Porque la intención de la mujer sintonizó la frecuencia exacta del emisor.

Piensa en dos diapasones: si golpeas uno, el otro empezará a vibrar solo si están afinados en la misma nota (resonancia). La convicción mental y biológica de la mujer ("si tan solo toco, sanaré") actuó como un sintonizador de radio que acopló su frecuencia de onda a la de Jesús, permitiendo que la energía fluyera exclusivamente hacia ella y no hacia la multitud circundante.

5. Ley de conservación y equilibrio Al recibir el impacto energético, el cuerpo de la mujer experimenta una reorganización celular inmediata. La energía transferida se convierte en trabajo biológico: detiene la hemorragia y repara el tejido dañado, devolviendo el equilibrio térmico y electromagnético a su organismo. 

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